Torre a la alegría, 2022

Introducción

Torre a la alegría es una acción realizada el 6 de abril de 2022 por Álvaro Ros Chazarra y Justo Gil Girona. En ella se apilaron materiales de construcción encontrados en el entorno inmediato, alcanzando una altura de 2,65 metros. En el proceso, se incorporaron también elementos vegetales, de modo que la torre fue creciendo como una estructura híbrida, precaria y viva al mismo tiempo.

El registro de esta acción responde al deseo de conservarla, pero también de abrir la posibilidad de imaginar todas las intervenciones que ese mismo espacio ha acogido antes y después de la nuestra. Acciones improvisadas, condicionadas por lo disponible, surgidas de la intimidad de un solar cerrado por vallas y, precisamente por ello, libre de miradas externas. Allí, el hacer nacía del habitar: una reacción inmediata que se tradujo en propuestas aditivas, en ordenar, acumular y jugar a escala.

La intervención transformó el solar en un punto de encuentro, desplazándolo de su condición de espacio liminal a un lugar con sentido compartido. La torre permaneció en pie durante meses y llegó incluso a ser registrada por Google Maps: su sombra quedó impresa en la cartografía digital. Ese detalle revela el potencial de una acción local, improvisada y aparentemente efímera: intervenir en un lugar sin uso aparente puede producir un impacto visual y simbólico que trasciende lo inmediato, convirtiéndose en huella en la memoria del espacio y en el imaginario colectivo.

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