Texto para el catálogo de la exposición Sonrisa interior

Justo X Girona

2025

Hay imágenes que nos detienen, y otras que solo aparecen cuando somos capaces de detenernos.

La exposición Sonrisa interior se compone de dos grupos de obras. Por un lado, dos pinturas colectivas de gran formato. Por otro, una serie de dibujos individuales de pequeño formato, que se enfrentan espacialmente a las primeras. Las pinturas trabajan fragmentos de barro y mar desde la figuración. Aunque se puede intuir lo que representan, la propia peculiaridad de estas materias naturales hace que el resultado se acerque a la abstracción. En cambio, los dibujos abstractos, realizados con carboncillo, parten de un ejercicio de búsqueda: representar aquello que, para cada persona, es su “sonrisa interior”.

Los lienzos se inspiran en elementos que forman parte del imaginario colectivo y que, históricamente, han estado ligados a la contemplación. El mar y el barro funcionan aquí como medios para la introspección del espectador: detenerse para observar. Los dibujos individuales, en cambio, nacen del ejercicio de contemplación interior de las artistas: detenerse para crear.

Podríamos pensar que estas dos formas de creación dialogan en sentidos opuestos pero complementarios. Las pinturas ofrecen un espacio que facilita al espectador el recogimiento, la observación detenida del mundo. Los dibujos, en cambio, emergen del gesto íntimo de habitar ese silencio. Lo que unas permiten, las otras lo expresan.

Entre ambas se construye una idea posible de “sonrisa interior”: no como emoción encerrada, sino como una resonancia entre el afuera y el adentro, entre lo que vemos y lo que sentimos. Un instante leve, casi invisible, donde algo se alinea y nos atraviesa.



Exposición comisariada por Mar Garcia Torregrosa en el Centro Cultural Virgen del Carmen.