Introducción

Nueva Botánica es un proyecto fotográfico que explora la relación entre naturaleza y tecnología en el entorno urbano. A través del uso de película fotográfica analógica en blanco y negro, el proyecto transforma secciones de grúas en nuevas formas orgánicas, evocando un universo botánico que, aunque ficticio, cuestiona la presencia y el impacto de la tecnología en nuestras ciudades. Al reordenar estas imágenes, creo un “herbario” de especies imposibles que invitan a reflexionar sobre la coexistencia y la tensión entre lo natural y lo artificial en el futuro de nuestras ciudades.

El proyecto surge de mi interés por explorar la creciente desconexión entre lo natural y lo urbano, y cómo los avances tecnológicos moldean nuestro entorno físico. A partir de la pregunta “¿cuál es la situación de lo natural en la ciudad?”, formulo la hipótesis de que, en nuestras ciudades, la presencia de tecnología, simbolizada aquí por la grúa, parece augurar la desaparición de la naturaleza salvaje. Como señala Joan Fontcuberta en su análisis de las expediciones científicas del siglo XIX, la cámara simbolizaba el primer acto de colonización. En mi proyecto, la grúa se convierte en el preludio de un cambio irreversible: su presencia en nuestros barrios no solo señala el avance tecnológico, sino también el desplazamiento de lo natural.

Las imágenes que componen Nueva Botánica fueron tomadas con película fotográfica analógica en blanco y negro, lo que me permite capturar los detalles industriales de las grúas de manera precisa y texturizada. Estas grúas, fragmentadas en sus componentes más básicos (brazos, cestas, poleas), pierden su carácter utilitario al ser reordenadas, creando formas que recuerdan a la vegetación, pero con una estética claramente mecánica. Esta técnica de collage fotográfico se inspira en el trabajo de Karl Blossfeldt, quien, con su fotolito “Urformen der Kunst”, documentó formas naturales con una precisión casi científica. En mi proyecto, sin embargo, el objetivo es el opuesto: estas formas tecnológicas imitan lo natural, pero nunca lo son completamente. La tensión entre lo orgánico y lo artificial está presente en cada imagen, obligando al espectador a reinterpretar lo que ve.

Nueva Botánica plantea preguntas fundamentales sobre la coexistencia de lo natural y lo tecnológico: ¿Es inevitable que la tecnología continúe desplazando a la naturaleza? ¿O hay un punto en el que ambas pueden fusionarse? A través de mis imágenes, intento visualizar un futuro en el que estas dos fuerzas, que a menudo se perciben como opuestas, se combinen de formas inesperadas. Las composiciones invitan al espectador a preguntarse si lo que está viendo es una planta o una máquina, desdibujando las fronteras entre ambas. Así, el proyecto sugiere que la naturaleza y la tecnología podrían no ser una dualidad, sino dos partes de un todo mayor.

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